REFRIGERACIÓN EN VERANO

Para lograr una casa fresca y confortable basta con aplicar unos criterios eficientes de diseño en el uso de la energía y adquirir unos equipos de refrigeración adecuados.

DISEÑO DEL HOGAR
  • Lo más efectivo es incorporar algunas características de ahorro energético a tu hogar durante el diseño o la edificación del mismo.
  • En invierno la pared que recibe mayor radiación solar es la orientada hacia el sur, instala grandes ventanas en esa orientación. Al norte reduce los espacios acristalados.
  • Instala aislamientos con el valor recomendado "R" en techos y paredes para mantener las habitaciones hasta 10 º C más frescas.
  • Diseña puertas interiores y aberturas que permitan pasar la brisa a través de las zonas habitadas.
  • En las partes oeste y sur, utiliza suelos de losas de cemento y paredes internas de materiales pesados, como el ladrillo.
  • En climas húmedos y calientes, emplea materiales ligeros de construcción, como la madera, con suelos elevados.
  • El uso de ventanas en techos y buhardillas puede ser fuente importante de acumulación de calor.
  • Instala ventanas galería en las paredes orientadas al norte para ganar calor en invierno y luz en las habitaciones orientadas al sur.
  • Instala en los techos el aislamiento con el valor recomendado "R".
  • Haz que las ventanas orientadas al este y al oeste tengan sombra con dispositivos de protección, como persianas, toldos y contraventanas.
  • Donde sea necesario, proporciona una sombra adicional las ventanas orientadas al norte y al sur, mediante pérgolas, voladizos o porches.
  • Selecciona las plantas adecuadas y colócalas de manera que te proporcionen el máximo frescor en verano y te protejan de los vientos fuertes.
  • Si colocas plantas de hoja caduca y trepadoras en el lado norte tendrás más luz y calor en invierno.
  • Instala películas reflectoras en las ventanas orientadas al este y al oeste.
  • Si piensas sustituir las ventanas orientadas al sol, utiliza vidrios tintados para reducir la acumulación de calor.
  • Protege del sol las ventanas de techo y pon claraboyas, preferiblemente externas, para reducir la acumulación de calor.
  • Evita el pavimentado o el hormigón delante de las ventanas para reducir el calor que reflejan hacia tu casa.
  • Sella bien todos los huecos alrededor de ventanas, zócalos, cornisas y distintos materiales de la pared para mantener fuera las corrientes de aire caliente.
  • En los días cálidos, cierra puertas, ventanas, cortinas y persianas para evitar que el calor entre en la casa.
  • Abre puertas, ventanas, cortinas y persianas en cuanto haga menos calor en el exterior para que éste pueda salir.
  • Considera la conveniencia de dejar abiertas las ventanas durante la noche para que salga el aire caliente y la casa se enfríe. El uso de ventiladores extractores puede ayudar a que el proceso sea más rápido, especialmente en noches tranquilas o si tus ventanas no están orientadas en la dirección de las brisas frescas.
  • Cierra las habitaciones que no utilices para ayudar a mantener más frescas las zonas habitadas de la casa.
  • Instala tiras aislantes en ventanas y puertas que dan al exterior o están en zonas de mucha ventilación, como baños y cuartos de lavandería.
  • En zonas interiores orientadas al sur construye paredes internas de ladrillo y/o sustituye los suelos de cemento por losas para reducir la temperatura durante el día.