Saben que la energía es
un bien escaso, apreciable y conservable.
Y por eso en su casa, a lo largo
de los años, han aplicado medidas razonables
en el consumo energético.
Hoy no sólo viven en una
casa confortable, sino que ahorran en sus facturas
eléctricas, y ayudan así a que el
país ahorre en esa gran factura, de miles
de millones de euros, que supone la importación
de las materias primas energéticas.
Ahorrar energía es una
necesidad. Si consumimos menos electricidad reduciremos
las emisiones de gases que producen el efecto invernadero
y el consiguiente aumento global de la temperatura
del Planeta.
Así que vamos a recorrer
el hogar de Javi y Marta para conocer sus costumbres
y sus necesidades en el empleo de la energía,
y lo que eso cuesta a su economía.
¿Has calculado alguna vez
lo que se puede ahorrar en cada aparato? ¿O
en la calefacción? ¿O en la refrigeración?
Conozcamos su experiencia y sus
consejos para vivir mejor y gastar menos.