• El Comité Económico y Social Europeo acaba de publicar en español una síntesis de este estudio realizado por Rafael Chaves Avila y José Luis Monzón de CIRIEC-España

El presente estudio expone una selección diversificada de prácticas exitosas en políticas públicas relativas a la economía social en diferentes países europeos. Se centra en las políticas aplicadas por gobiernos, a escala nacional y europea, hacia la economía social en el período 2010-2016. El estudio está relacionado con otros dos estudios, uno de ellos realizado recientemente por CIRIEC para el CESE, titulado «Evolución reciente de la economía social en la Unión Europea» (2017). El segundo lo realizó y publicó CIRIEC y se titula: «The Emergence of the Social Economy in Public Policy» (El surgimiento de la economía social en la política pública. Un análisis internacional).

El enfoque conceptual para la economía social utilizado es el mismo que el que se usó para el estudio «La economía social en la Unión Europea» y que utilizan las instituciones de la UE, como las definiciones del Parlamento Europeo en el «Informe Toia» (2009): «[l]a economía social engloba las cooperativas, las mutuas, las asociaciones y las fundaciones, así como otras empresas y organizaciones que comparten las características fundamentales de la economía social».

Se usa una clasificación de las políticas de economía social para presentar y analizar las políticas públicas diversificadas aplicadas. Se pueden distinguir dos grandes grupos de políticas de promoción de la economía social: por un lado, las políticas blandas, encaminadas a establecer un entorno/ecosistema favorable en el que nazcan, operen y se desarrollen estos tipos de empresa y, por otro lado, las políticas duras, dirigidas a las propias empresas en calidad de unidades empresariales.

En función de la situación real del territorio de referencia y el grado de desarrollo y la masa crítica de su economía social, las autoridades deben priorizar algunos tipos de políticas. Clasificación de las políticas de economía social: políticas blandas encaminadas establecer un entorno favorable para la creación y el desarrollo de empresas de economía social. Pueden dividirse en dos grupos, políticas institucionales y políticas cognitivas. Las políticas duras están dirigidas a intervenir en el proceso económico de las empresas de economía social con incentivos, tanto del lado de la oferta, promoviendo su competitividad en las diferentes funciones empresariales de la cadena de valor, como del lado de la demanda. De este modo, se mejora el acceso de las empresas sociales a los mercados públicos y a los mercados internacionales. A continuación, el cuadro 1 resume esta categoría de medidas.